Los problemas de consumir cannabis sintético

Los problemas de consumir cannabis sintético


El cannabis sintético fue la segunda droga que causó más ingresos en urgencias, en relación al número de consumidores, durante el año 2016. Así lo ha destacado la mayor encuesta mundial sobre drogas, en la que participan 50 países, entre ellos España.

Hablamos de sustancias sintetizadas por el ser humano, con la capacidad de activar nuestros receptores cannabionoides endógenos.

John Huffman y su equipo empezaron a desarrollarlos en una universidad de Carolina del Sur, durante las últimas décadas del siglo pasado. Crearon más de 450 compuestos, con el objetivo de favorecer la investigación farmacéutica. El propio Huffman dijo en una entrevista: «Me molesta que la gente sea tan estúpida como para consumir estas cosas».

La química para realizarlos es muy simple, con pocos materiales y menos pasos, lo que da muchas facilidades a los laboratorios ilegales.

Los fabricantes venden estos productos como inciensos o ambientadores herbales en paquetes de colorido papel metalizado. También se presentan en forma líquida.

Habitualmente la etiqueta indica, “no apto para el consumo humano» y que contiene diferentes plantas. La realidad es que se suele componer de material vegetal seco y triturado, que se rocía con las sustancias psicoactivas, un combinado que puede cambiar en cada lote, aunque conserve el mismo nombre y envase.

Su consumo se detectó hacia el 2004 en Alemania. Cuando los legisladores empezaron a reaccionar, los fabricantes modificaron o sustituyeron las substancias prohibidas. En respuesta, las autoridades realizaron nuevas prohibiciones, y así sucesivamente en una carrera en la que los productores de las drogas llevan notable ventaja.

Estas sustancias activan de manera brutal nuestro sistema de receptores, sin ningún freno ni moderador, por lo que los síntomas desagradables tampoco los tienen. La inestabilidad de cada partida, por cambios legislativos o dificultad para obtener algún componente básico, convierten la experiencia de su consumo en un juego peligroso, aun mayor que con otras drogas.

El cuerpo humano no puede descomponer estos productos de forma eficiente. Permanece en nuestro organismo durante bastante tiempo y evidentemente, con resultados impredecibles a largo plazo.

¿Por qué se consumen cada vez más? Según indica el equipo de prevención de Proyecto Hombre Valencia:

«El THC sintético es fácil de obtener, se ofrece incluso por Internet, lo que no da sensación de marginalidad ni de riesgo. Es muy asequible, de las drogas más baratas. Además, es difícil de detectar en pruebas de orina. Aquellos que están sometidos a análisis antidrogas pueden tomarla sin que salga en los resultados. Esto incluye a menores que temen un análisis por parte de sus padres o que están en centros reeducativos».

Poco tiene que ver con la planta, pero según algunos estudios, su efecto tóxico puede ser cien veces más fuerte.

Debido a la variada y variable oferta de estas sustancias, a los expertos les cuesta establecer unos efectos comunes a todas. Los más frecuentes son nerviosismo, subida de la presión arterial, temblores y convulsiones, llegándose a dar alucinaciones, ataques de pánico, tendencias suicidas y agresividad. De este modo se cnvierte en un peligro para quien los consume y para quienes están alrededor.

Una vez más la legislación, el control y la actuación policial es importante, pero el recurso más eficaz es la prevención y la educación.

Proyecto Hombre Valencia

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