Cara a cara: Thimbo Samb

Cara a cara: Thimbo Samb


Esta entrada, sirvió de base a la entrevista publicada en la sección Cara a Cara de nuestra revista Crónica de la Solidaridad que puedes leer y descargar completamente gratuita en nuestra web.

Thimbo llega a Tenerife en cayuco. Desde Senegal. Ha pagado una buena cantidad de dinero y se ha echado al mar en busca de un sueño. Le han hablado de Europa, de España y de abundante trabajo bien pagado; de posibilidades de adentrarse en el mundo del teatro que tanto le gusta. Thimbo llega, sin haber cumplido los 18 años, en pleno invierno, sin saber una palabra de español, a un puerto donde le recibe la policía de una forma, para él, un poco extraña.

Thimbo, ¿te llevan a la comisaría?

Sí y de allí al CIE. Nadie me explica donde estoy, ni por qué estoy. Nada. Pero claro, es lo que digo siempre: no sabía qué era un CIE. Solo sabíamos que la situación no era normal. Había guardias por todas partes. Nos levantaban a las 5 de la mañana para hacer cola para el desayuno. No nos dejaban ducharnos. Cuando podíamos ducharnos, no había agua caliente. El agua estaba helada.  Es un centro de meter miedo a la gente. Yo he tenido suerte, solo estuve allí 18 días.

¿Cuál es tu opinión sobre los CIE?

Yo siempre lo digo: es un centro de racismo. ¿De qué sirve? ¿Para gastar dinero? Nada más. Ese dinero se podía gastar en la gente que tiene hambre y tienen que comer. Nosotros, si venimos aquí, no es para hacer tonterías. Venimos a ganarnos la vida, a tener una vida mejor.

Las personas que dirigen los CIES, ¿cómo crees que se ven a ellos mismos cuando están con vosotros?

Falta humanidad. Se creen que son mejor que nosotros y eso les hace sentirse bien porque, yo siempre lo digo, en este mundo todos somos diferentes pero todos somos iguales. Me duele mucho cuando veo que la gente piensa que nosotros no somos nada más que una silla o que no valemos para nada. Valemos.

Y decides implicarte en todas las campañas que se han hecho para dar a conocer a la sociedad lo que ocurre en estos centros y para reclamar unos derechos que os permitan llevar una vida digna.   

Yo siempre lo digo. Yo hago cosas que hacen los negros, pero cada vez que vamos a hacer una manifestación hay cinco negros que están ahí y yo soy uno de ellos. Y los demás, ¿dónde están? ¿Por qué no podemos movilizarnos, tener voz y decir: estamos aquí, somos personas y queremos los mismos derechos que todo el mundo. Pero no tenemos valor de salir y decir: somos personas, basta ya de tratarnos mal. Pasan días y días y nos tratan mal, nos persiguen por la calle, nos hacen la vida imposible.

Ahora tienes 28 años y todo lo que has pasado, dormir en el río, recogida de naranjas sin llegar a cobrar un céntimo, comer solo de esas  naranjas durante semanas, venta ambulante, albergues de Casa Caridad, te obliga a ser voz que ponga de manifiesto, alto y claro, el trato injusto que reciben los inmigrantes en nuestro país.

Hace un poco de tiempo se publicaron unas fotos de una manifestación y un amigo, valenciano, me dice: “Thimbo, siempre te veo con blancos. ¿Por qué nunca sales en una foto con negros?” Yo hago cosas que hacen los negros, pero los negros no hacen cosas que hago yo. Yo estoy en todos los movimientos porque yo creo en eso. Creo que si todos hacen lo mismo que hago yo, las cosas pueden cambiar. Pero es muy difícil.   

Has tenido suerte, también, en el mundo del teatro.

Sí, me han ayudado y he podido hacer obras, pero ahora he hecho varios cortos. Me estoy metiendo en el mundo del actor, la gente me está conociendo y hay veces que voy por la calle y la gente me reconoce, pero mi objetivo no es ser famoso, es tener voz para poder decir ¡eh!, aquí estamos. Dar voz a esas personas que no la tienen, bueno, que si que la tienen pero no pueden salir por el miedo.

Para lo joven que eres tienes una gran madurez.

He tenido mucha suerte. Hago teatro y cine. He hecho un corto muy chulo que se llama “Un lugar mejor”. Un profesor de dramática de la Universitat de València me llamó para darme clase gratis para mejorar mi interpretación. Y trabajo en una fábrica de envases hace año y medio ya. Fui a mi país hace dos años a visitar, después de 8 años, a la familia. Bien. Tengo una pareja aquí, muy bonica. No me quejo nada de nada. Estoy viviendo en un piso alquilado. Tengo bastantes amigos. Lo importante es tener un sueño y luchar por conseguirlo.

Dime un adjetivo que, para ti, defina a todas las personas. Algo que todas tengan en común sean de la raza que sean.

Somos egoístas. Lo único que voy a decir es eso. Siempre elegimos el camino más fácil. Mira Turquía. Estamos expulsando a mucha gente y no sabemos qué final van a tener esas personas. ¿Qué será de ellos? ¿Y qué es eso? Egoísmo.

Mª José Varea
Voluntaria

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