Educar en tiempos de Internet

Educar en tiempos de Internet


Muchos adultos piensan que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, las llamadas TIC, no conllevan riesgos o estos son mínimos. Seguramente por desconocimiento del alcance de estas herramientas. Sea como fuere, hay una tendencia demasiado generalizada a no poner normas a los menores de edad y a supervisar de poco a nada el uso que hacen de Internet y sus herramientas. También hay quien trata de imponer políticas de prohibición total. Ninguna de las dos posturas es educativa. Hay que educarles como los educamos en tantas otras cosas. Para esta educación también hay algunos criterios claros.

Los dispositivos tecnológicos no se deben de convertir en las nuevas niñeras, no están libres de riesgo, son una puerta abierta a mensajes e imágenes que los padres y madres debemos de verificar y permitir. Ni aun contando con la aplicación de control parental, debemos delegar en una máquina. Un menor de edad necesita contacto, cercanía, afecto, antes que imágenes y sonidos entretenidos. La educación de los humanos corresponde a los humanos y educamos en todo momento.

El acceso que se tenga, ha de ser adecuado al nivel de desarrollo del niño y la niña, a su capacidad de decisión y a sus necesidades de aprendizaje.

Tener dispositivos con acceso a Internet en su habitación, limita el acompañamiento en el manejo que hagan de ellos y abre la puerta a trastornos del sueño. Demasiados menores y adolescentes no encuentran el momento para dormir, siguiendo una red social, el vídeo gracioso, un videojuego o en otros espacios. El sueño es fundamental para la salud mental y el aprovechamiento cultural. Es necesario que se marquen unas normas y reglas de uso de los dispositivos, incluyendo horarios de desconexión tanto en jóvenes como en adultos. Evitando dispositivos en las habitaciones durante la noche.

Todos sabemos que el ejemplo es una poderosa palanca educativa, luego el primer paso es revisar nuestra relación con las TIC y ser coherentes entre lo que les pedimos a nuestros hijos e hijas y lo que hacemos.

Para acompañarlos en un mundo en el que ellos nacieron y nosotros somos algo así como migrantes, hemos de esforzarnos por estar al día. Para dialogar, educar y acompañar, hemos de comprender lo que nos dicen y conocer el entorno.

Escuchar lo que piensan sobre el uso de las redes sociales e Internet, nos da pistas de cómo poder educarles y aprender juntos.

Les hemos de enseñar que no todo está permitido en Internet, hay leyes y hemos de ser tanto o más cuidadosos en Internet que en la vida real, puesto que de la red no desaparecen las cosas y se multiplican exponencialmente con apabullante facilidad. Fotos, comentarios, información que difundimos, son aspectos que hay que manejar con mucha prudencia y con unos criterios que les hemos de explicar, ayudar a comprender y a usar. Hay que proteger la intimidad, no ceder a presiones y no difundir nada que haga daño a otros. Parar el bullying es una labor de todos.

En el uso de las nuevas tecnologías hemos de educar, acompañar y no olvidar que son una herramienta. El riesgo está en cómo se usa no en la herramienta en sí. Ayudarles a conocer los riesgos, a respetar los límites legales y éticos, a equilibrar la vida digital con la real, la física, la que no necesita emoticonos para simular un sentimiento, es educarlos en el uso de las TIC.

En tiempos de Internet los padres y madres debemos promover un uso responsable de la tecnología, inculcándoles buenos hábitos digitales a nuestros hijos e hijas.

Proyecto Hombre Valencia

Hay 1 comentario

Añade el tuyo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.