El amor a la creación


Ya casi al final de la vigilia nos unimos los asistentes en torno a un inmenso paracaídas. Paracaídas con los colores básicos de la vida con los que se construyen todos los colores imaginables, los que nos ofrece la naturaleza en estado puro. Paracaídas con el que nos hicimos uno, como compromiso para sostener la tierra, para cuidarla, para no dejarla caer, para ayudar a que todas sus criaturas vivan en paz y con dignidad. Una oración dicha al unísono que hablaba de celebrar los mares, de disfrutar la luz del sol, de cantar la canción de las estrellas, de devolver la dignidad a quienes se la han arrebatado o no les han permitido tenerla nunca, de que las personas responsables de las decisiones políticas y económicas actúen por el bien común. En definitiva, un canto a Dios Creador.

Esta vigilia, que en Valencia se ha celebrado el pasado día 5 en la iglesia de la Compañía de Jesús está promovida por la iniciativa ENLÁZATE POR LA JUSTICIA creada por Cáritas, Confer, Manos Unidas, Justicia y Paz y Redes y salpica, desde hace años, todo el territorio nacional de oraciones, de símbolos, encaminados a concienciar, a implicar, cada vez a más gente en la defensa de toda la creación.

La encíclica del Papa Francisco Laudato si’ plasma la realidad injusta de un mundo en poder de unos pocos que usan y abusan de toda su riqueza y nos propone cambios y medidas que hagan de la obra de Dios un lugar donde todos tengan cabida en paz y con solidaridad.

Tras el saludo inicial y una canción –Cuídala, de Migueli- “Me asome al final de la tierra, un derroche de amor y belleza…” se inició la vigilia con la lectura de unos párrafos del Génesis donde se cuenta como, día a día, Dios creó toda la maravilla que estamos dispuestos a defender.

A continuación se presentaron y se ofrecieron los símbolos: La Tierra, El Agua, La Vida y La Cushma (ropa de los pobladores de la Amazonía), como símbolo de nuestro deseo de ponernos de parte de los pobres de la Tierra.

A cada presentación le acompañaba una monición y un texto de la Laudato si’. Unos momentos de meditación y un cántico de alabanza.

Leímos juntos el Decálogo Verde: Sé una persona solidaria… Aprende a valorar lo bueno y lo sencillo… Piensa cada día en un pequeño cambio… Disfruta contemplando los animales y las plantas… Anima a tu familia… Sé responsable y comprométete.  Haz ver a los demás que el dinero no es lo más importante… Busca en el Evangelio… Aprende cómo cuidar… Reconoce que lo más importante son las personas…

Para finalizar, un vídeo: el Evangelio de la Creación, donde se mostraba toda la grandeza del latido de la vida: mares, ríos, montañas, cielo, flores, animales y personas con reflexiones de la encíclica de Francisco.

La despedida fue un canto “Por la creación entera, por el sol y por la luna, por el viento y las estrellas, por el agua y por el fuego…”.

Y la sensación de que esta oración compartida va uniendo, poco a poco, otras voces, muchas voces,  que se suman a “cuidar el planeta, a combatir la pobreza”.

Mª José Varea
Voluntaria

Hay 1 comentario

Añade el tuyo