Rafelbunyol: melodía en clave de solidaridad mayor


«Este rastrillo lo pensamos hace ocho años, no para recoger dinero sino para que la gente del pueblo supiera lo que es Cáritas. Empezamos con una cosa muy pequeña y poco a poco, y gracias a él, hemos conseguido más voluntariado porque se nos ha ido conociendo, tanto la gente que nos puede ayudar como la que nos puede necesitar. El grupo se ha dividido en diferentes equipos, entre ellos el de animación, que es el que se ocupa de organizar este tipo de eventos.

Los alimentos los trabajamos con bonos para diferentes comercios del pueblo. Pagamos formación y bonos-metro para acudir a ella. En una ocasión asumimos la reforma de una vivienda que nos cedieron para que pudiera entrar una familia a vivir. Vamos a comprar una máquina de coser e invertimos cada año un poco para mejorar el aspecto del rastrillo.

Cáritas, durante todo el año va recogiendo todo tipo de objetos, collares, bufandas, bolsos, menaje, libros, juguetes… En octubre el equipo de animación ya empieza a planificar el tipo de actividades que se va a realizar en torno al rastrillo.

Cada año vamos cambiando en torno a lo que podemos conseguir. Iniciamos un viernes con la inauguración y con el premio a la mejor postal navideña del concurso para niños de primera comunión. La postal premiada es la que sirve, al año siguiente, para felicitar la Navidad a las diferentes entidades. Al día siguiente se realizan talleres y juegos para niños y niñas. Invitamos a los hijos de nuestros participantes y hay un ambiente muy divertido. Ponemos un bar en una casita de madera que nos prestan al que acude mucha gente a tomar algo que hemos preparado las voluntarias.

Esa mañana las asociaciones del pueblo, de baile, ballet o gimnasia, realizan actuaciones en el escenario que montamos para ese fin.

Este año hemos tenido el privilegio de que nos visitara, montado en caballo, el paje real y como viene mucha gente y hace frío, ofrecemos chocolate y buñuelos a muy buen precio.

Todo va sumando y todo nos aporta un beneficio destinado a otros muchos proyectos que mantenemos durante todo el año.

El domingo por la mañana quisimos hacer una misa de campaña en la plaza que acoge todos los actos, pero el viento lo impidió y se celebró en la iglesia. Animada por Cáritas, cantada con guitarras, es muy alegre, muy bonita.

Reciclamos, reutilizamos, la gente nos conoce, recaudamos dinero –claro– y trabajamos, voluntariado y participantes, en la confección también de objetos de decoración navideña para el rastrillo.

Termina todo con una gran paella pagada por el voluntariado y compartida por todas y todos».

Loreto Fenollosa, directora de Cáritas parroquial de Rafelbunyol es la que pone de manifiesto, con motivo del rastrillo navideño, la melodía de su Cáritas parroquial. En clave de solidaridad mayor, de voluntad y dedicación, suena, la verdad, muy bien.

     Mª José Varea
Voluntaria

 

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