Tejiendo vida en Almàssera

Tejiendo vida en Almàssera


Ha llegado el momento de la clausura del taller de Crecimiento personal impartido por Cáritas parroquial de Almàssera. Sonia y Lucía, psicólogas y voluntarias que han impartido el taller y Manoli, Loles, Rosana, Mirna, Julia, Janeris, que son las participantes del taller, han conseguido confeccionar un tejido humano, lleno de vida, de confianza, de calidez y de amistad que ellas mismas dicen que no puede quedar ahí, que no se puede cerrar, que necesita seguir creciendo por ellas y por las que vendrán después.

El taller ha desarrollado temas como la motivación, la autoestima, el autoconocimiento, la asertividad, la comunicación, las habilidades sociales o las emociones y ha conseguido que este grupo de mujeres de diferentes países, con circunstancias complicadas, con problemas importantes, se hayan podido proveer de los mecanismos necesarios que las ayuden a seguir adelante encarando la vida con mejores recursos y también con una amistad, nacida en estas semanas, tan valiosa como lo aprendido aquí.

El gesto que cierra este último día de taller representa muy bien ese tejido de amistad confeccionado entre todas ellas. Un ovillo de lana roja que ha ido pasando de unas manos a otras, con pausas para que pudieran comentar lo obtenido en el taller: qué me ha ayudado, qué me ha hecho bien, qué me llevo, qué es lo que no me ha gustado, qué podría mejorar, qué he echado de menos, qué propongo para futuros talleres, han sido las cuestiones que han dado pie a que se soltaran los sentimientos de estas mujeres con el cálido ovillo entre las manos y con la certeza de que si se habían sentido perdidas en su propio ambiente o extrañas en un país nuevo, acababan de encontrar una familia acogedora y comprensiva.

«Bonita experiencia para repetir… He aprendido a sentirme más segura y  he aprendido de cada una de vosotras… Me ha ayudado a estar bien conmigo misma… A controlar mi carácter… Confianza para saber expresar sentimientos… Conozco a más personas y he mejorado el español… Hablar con muchas personas y hasta entiendo un poco el valenciano… Compartir el que cada una hable de su pueblo… Ha subido mucho mi autoestima… Antes era más reservada…

El ambiente de mi casa ha mejorado… Escuchando problemas, los míos se han quedado pequeños… Cuando uno viene de su país, trae… y ustedes me han enseñado a no quejarme… Algo que nos hace mejores personas… Vivía encerrada en mí misma, en un caparazón… Qué riqueza la respuesta de cada una… Admiración por cada una de vosotras… Capacidad de renacer… Entré siendo una y salgo siendo otra… Gracias por la oportunidad ofrecida… Gracias… Gracias…».

¡Cuánta humanidad!

Teresa Ros, coordinadora de la Vicaría IV, las felicita a todas porque, dice, a pesar de las dificultades, han hecho posible que el taller se realizara. Se han visto necesidades muy hondas y se ha visto mucho valor por dentro. Han llegado muy vulnerables y han confiado. Gracias a Dios.

Finalmente, las voluntarias de Cáritas han dispuesto un buen desayuno para compartir. Un brindis, alegre y lleno de esperanza y una promesa de nuevos encuentros para compartir tradiciones, costumbres, fiestas y canciones.

Mª José Varea
Voluntaria

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