Un encuentro para aprender a prevenir y proteger de las adicciones

Un encuentro para aprender a prevenir y proteger de las adicciones


El pasado 3 de febrero tuvo lugar el encuentro anual del programa Familia e Infancia que bajo el título “Factores de riesgo y protección ante conductas de riesgo” ha analizado los riesgos a los que están expuestos nuestros jóvenes ante las posibles adicciones que en nuestra sociedad se pueden encontrar atrapados. La formación ha estado a cargo de María Amor Fernández y José Miguel Rubio, psicólogos del área de Prevención en Proyecto Hombre-Valencia cuyas instalaciones han acogido este encuentro.

Han asistido representantes de los proyectos Camí Obert y Pro-mujer y Grupo Esperanza de La Coma, Sirio de Cullera, Volca’t de Pobla de Vallbona, Corazón de María de Valencia, Proyecto Infancia de Requena, Centro de día Manantial y Lloc de Vida de Burjassot, aBeCé de Tavernes, Sara de Paterna, Babhel de La Torre, Hiedra y Hana de Valencia, Sambori de Ontinyent y Naïm de Algemesí, con el apoyo de las técnicos del área de Intervención Familiar de Cáritas Diocesana.

El inicio de la jornada y la oración estuvieron a cargo del delegado episcopal adjunto de Cáritas Diocesana, Juan José Llácer, quien propone que nos saludemos y nos dejamos saludar por Jesús. ¡Buen comienzo! Jesús nos sonríe y nos dice una palabra especial: Gracias. Gracias, repite. “Os mueve un compromiso que es mejorar el mundo y, sí, eso tenemos que hacerlo nosotros“. El mejor campo para sembrar la mejoría en el mundo es, sin lugar a dudas, la familia. “No os canséis, por favor. Hay tantas familias que arrastran, sin culpa, lo que la sociedad hace…”.

A continuación José Miguel Rubio realiza un repaso por la trayectoria y filosofía de trabajo, humanista y de ayuda incondicional de Proyecto Hombre desde su constitución en 1985. Aplicando la experiencia de “Progetto Uomo” nacido en Roma en los años 70 y precursor en toda Europa en el establecimiento de una ayuda eficaz a las víctimas de drogodependencias.

La misión de Proyecto Hombre, si bien es la misma que en el inicio: prevenir, tratar e integrar, ha evolucionado al ritmo que lo ha hecho la sociedad, con nuevos riesgos y nuevas adicciones. Proyecto Hombre ofrece diferentes programas de seguimiento de las adicciones en centros de día, ambulatorios, comunidad terapéutica, comunidad terapéutica intrapenitenciaria. También cuentan con sistemas de prevención universal, selectiva, indicada, laboral y mantienen asesoramiento familiar continuado y grupos de autoayuda.

En cuanto a la prevención, empecemos por preguntarnos: ¿dónde empieza el problema?, ¿cómo hacer para evitarlo, ¿cómo atajarlo? Los programas de prevención son universales o selectivos según las edades. El programa joven (adolescentes) es el que trata una franja de edad más complicada.

Analizamos ahora los factores de riesgo y protección ante conductas de riesgo: se trata de dotar a las personas de factores de protección. La realidad social de nuestros adolescentes favorece el acceso a cosas que por su edad no les corresponden. Pasan mucho tiempo solos, los modelos de comportamiento los marca la televisión y muchas veces, los medios de comunicación son trasmisores de antivalores.

Vemos el retroceso en actitudes machistas y nos preguntamos: ¿qué está pasando? Una de las respuestas puede ser la falta de límites a todos los niveles: familiar, educacional o social. También influyen la falta de expectativas; las necesidades muy cubiertas o el éxito rápido y fácil (videojuegos); las perspectivas de futuro negativas; el presentismo; la tendencia al hedonismo; la transformación rápida de los estados de ánimo; la impulsividad; el individualismo y la desintegración social; el bajo nivel de tolerancia a la frustración. Todas ellas son realidades frente a las que hay que dotarlos de herramientas, porque de ese modo tendremos jóvenes que tomarán decisiones correctas.

Corazón con los nombres de las personas asistentes al encuentro.

Corazón con los nombres de las personas asistentes al encuentro.

María Amor Fernández nos invita a realizar uno de los juegos, el Prevebingo, que utilizan en sus progamas: una dinámica de trabajo que permite trabajar habilidades personales como la autoestima y a relacionarse. La sesión pretendía dotar de herramientas a las personas que trabajan con menores y sus familias en los proyectos de familia e infancia, de ahí que, además de la parte teórica, necesaria para conocer el método de Proyecto Hombre o la realidad de las adicciones, los técnicos de PH-Valencia explicaran a las personas asistentes diferentes juegos y dinámicas que pueden usar para trabajar la prevención y la protección de las adicciones con las personas que acompañan.

Otras dinámicas propuestas son:

  • trabajar la gestión emocional, porque cuesta poner nombre a los sentimientos y tienen que saber reconocer el tipo de emoción, clasificarla en agradable o desagradable, porque expresar emociones requiere dominarlas, modularlas y darles forma de expresión adecuada. Las emociones negativas nos avisan de que tenemos que actuar para resolver la causa;
  • enseñar técnicas de autocontrol: respiración, contar hasta 10, técnica del volumen fijo, tiempo fuera o autoverbalizaciones.

Seguimos con otra pregunta: ¿qué debemos saber sobre las drogas? Intentamos, entre todos, resolver dudas.

Cuando hablamos de adicciones en lo primero que pensamos es en drogas, pero… ¿el móvil es una droga?

Empezamos por respondernos a la pregunta cómo se deja de consumir: potenciando el resto de actividades y cambiando de hábitos, transmitiendo los millones de opciones sanas y saludables que están a su alcance. Una dificultad que se tiene al trabajar con jóvenes es reconocer el problema de los padres y de la forma de relación.

A veces encontramos un trastorno dual: además de la adicción existe otro trastorno y hay que tratar los dos.

El trabajo es nuestro a la hora de transmitir pero, ¿cómo lo hacemos?: potenciando las habilidades sociales: escucha asertiva, resolución de conflictos, estilos de comportamiento, comunicación asertiva… Para ello las dinámicas utilizadas y que funcionan muy bien son juegos que despiertan su interés y participación: rol playings, Alfombra mágica, Gominolas, entre otros. Y enseñando la autoestima saludable, que es importante desarrollar y es necesario también trabajar con la familia. Si la familia es capaz de mejorar su autoestima, será su modelo. Tendemos a resaltar lo negativo que tenemos y resaltar lo positivo es lo que hace tener una autoestima saludable.

Entre las aportaciones de los asistentes cabe destacar la de una técnico de acogida que dice: “Si todo esto no está arropado por el amor, queda aséptico. Sentirse querido, sin sensiblería, es lo que más puede ayudar y eso es lo que nos distingue en Cáritas”.

Mª José Varea
Voluntaria

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